Gran parte de la experiencia universitaria consiste en aprender a comunicarse e interactuar con los demás, y eso incluye llevarse bien con compañeros de residencia que apenas conoces.

Aprender a vivir con extraños en residencia universitaria es tan importante como conocer los consejos más importantes para vivir en una residencia universitaria. Especialmente cuando te mudas lejos de casa para ir a la universidad.

Consejos para vivir con extraños en residencia universitaria:

1. Pactar un acuerdo

No pactar un acuerdo puede ser un error si vas a vivir con extraños en residencia universitaria

Al principio todos seréis amigos y no pensaréis que vaya a ser necesario. A medida que surjan problemas, te darás cuenta de la importancia de tener esa conversación inicial para establecer límites o discutir las expectativas mutuas. Si no lo haces con tiempo, terminarás alejándote con resentimiento y frustración.

Aquí os dejamos ejemplos de algunos de los temas que deberíais pactar:

  • Límites / Estilo de vida
  • Limpieza
  • Amigos / Invitados
  • Compartir
  • Horarios
  • Contactos de emergencia

Puede parecer un poco extraño, pero pactar un acuerdo te ayudará a vivir con extraños en residencia universitaria. Establece una relación que te permita abordar los pequeños conflictos antes de que se conviertan en grandes.

2. Hablar cuando haya un problema

Sacar a relucir problemas puede dar miedo. Si vas a vivir con extraños en residencia universitaria intenta usar declaraciones como «yo siento» o «nosotros» y evita culpar abiertamente a la otra persona. A nadie le gusta sentirse atacado.

Intenta algo como por ejemplo: «Me he estado sintiendo un poco estresado y desorganizado recientemente, así que ¿podemos comenzar a limpiar un poco más a menudo?»

Recuerda: la empatía y la paciencia pueden ser más productivas que la agresividad pasiva o la inmadurez. Habla sobre los problemas en persona (¡enviar mensajes de texto solo complicará las cosas!) De esta manera podrás eliminar rápidamente algunas ambigüedades. Con los mensajes de texto, se tiende a analizar en exceso y posiblemente a reaccionar de manera exagerada.

3. Pide ayuda

Si una situación no funciona, pide ayuda.

Ninguna razón es insignificante y tus sentimientos y experiencias son válidos. Aunque si bien es cierto a veces tienes que elegir tus batallas. Especialmente para tu salud física y mental.

Si te sientes atrapado/a en una situación de vida difícil, considera recurrir a algunos recursos del campus o de la residencia.

Vivir con otros estudiantes en residencia puede tener muchos beneficios. ¡Decídete!