Si has decidido quedarte a deleitarte de la semana santa sevillana, te vendrá genial echar un vistazo a este listado de consejos útiles que hemos preparado para ti.

Y es que cada año muchas personas deciden venir a disfrutar a Sevilla de una de las fiestas más importantes e históricas. Una mala organización o el desconocimiento de ciertos  aspectos importantes puede hacer de esta experiencia puede hacerte desaprovechar esta fantástica oportunidad.

Consejos para visitar la semana santa de Sevilla 

1. Evita las aglomeraciones de gente

Desde nuestra residencia universitaria te aconsejamos que evites las  aglomeraciones que se producen a veces en algunas zonas determinadas de la ciudad  ( sobretodo en el casco histórico de la ciudad) . Si optas por vivir la Semana Santa de forma más tranquila y en espacios abiertos podrás disfrutar mucho más y sin agobios.

2. Calzado cómodo

Es importante que no olvides utilizar un calzado cómodo, pues seguramente pasarás mucho tiempo de pie y caminando por la calle. Las temperaturas suelen ser agradables durante todo el día pero una chaqueta para la noche no estará de más.

3. Hay procesiones que no puedes perderte

Te recomendamos que te hagas con un programa de horarios y recorridos y señales bien fuerte algunas procesiones como las que te mencionamos a continuación, por su tradición y devoción están catalogadas como las más bonitas:  La Estrella, La Hermandad De Los Toreros, La Madrugá, etc.

4. El horario

Las procesiones suelen realizarse  en horario de tarde y noche, desde las 19 horas hasta las 2 de la madrugada aproximadamente, salvo en la noche de la “Madrugá”, que se inicia sobre la 1 a.m. y termina sobre las 12 horas del día siguiente. (sí, sí, has leído bien)

5. Disfruta del ambiente

El encanto de la Semana Santa de Sevilla no reside únicamente en las procesiones, sino también en las saetas y el ambiente que se genera en las calles durante estos días. Es importante que prestes especial atención también, a los movimientos acompasados de los costaleros, pues esto es una de las cosas más impresionantes de la semana santa sevillana.