La vida universitaria es la mejor etapa, entre otras cosas, porque esos años están llenos de amistades, conocidos y recuerdos para toda la vida.

La universidad siempre ha sido un gran facilitador para conocer gente, ya sea porque los conozcas de clase, porque estén en la misma residencia u otros motivos. Si bien es cierto, esos años son diferentes después de la graduación.

Y es que antes de la misma, sentirás que todos estáis en el mismo punto, caminando juntos en la misma sintonía. Vivirás con ellos o muy cerca, harás ese viaje loco que siempre soñaste y millones de cosas más.

Pero después de la graduación todo cambiará. Algunos trabajaréis largas jornadas, otros os mudaréis a un país extranjero… Y lamentablemente, poco a poco se empezará a percibir esa sensación de vacío.

A medida que te haces mayor, las prioridades cambian, obtienes más responsabilidades e inconscientemente, te vuelves más selectivo con quien quieres pasar el tiempo. Si bien puedes pensar en tus amigos de la universidad todos los días, es probable que ya no puedas llamarlos o enviarles mensajes a todas horas…

Sabemos que es extremadamente difícil mantenerte al día con tu propia vida, al mismo tiempo que tratas de mantenerte al día con los demás, pero una hora todos los martes (por ejemplo) es solo el 0.59% de tu semana. Así que nuestra recomendación es que levantes tu teléfono, prepares posibles planes y programes un horario para llamar a un amigo de la universidad esta semana. No hay excusas.

Si la planificación no es “lo tuyo”, haz un esfuerzo si te importa mantener el contacto. Se comprensivo. No dejes que tus amistades se desvanezcan porque estabas demasiado cansado o demasiado ocupado porque te garantizamos que una vez que estés sentado frente a la mesa con un viejo amigo de la universidad, no te arrepentirás.

De todas las inversiones que realizarás en tu vida, construir y mantener una relación de amistad será la más importante. Puede que no sea costoso, pero tomará tiempo, esfuerzo y, con suerte, también muchas emociones. Invierte tu amabilidad e invierte tus intereses en las personas que te rodean. Ninguna cantidad de dinero compensará la sensación de soledad en los grandes eventos de tu vida si no tienes verdaderos amigos con los que celebrar y compartir.