Tal vez hayas tenido la experiencia de mirar al profesor o profesora y darte cuenta de que no has escuchado nada de lo que han estado diciendo durante los últimos diez minutos, y tus notas no sirven para nada; o de que has pasado más tiempo mirando el reloj que mirando los apuntes, e incluso lo peor de todo, te has quedado dormido en el aula. Si todo esto te pasa o ha pasado alguna vez, sigue leyendo para saber algunos consejos que te ayudarán a mantener la concentración en clase.

Prestar atención en clase es un trabajo duro. Independientemente de lo interesante que encuentres el tema, mantenerse concentrado durante una hora o más, en una habitación que podría estar demasiado calurosa cuando quizás no hayas dormido lo suficiente, con un docente que quizás no sea tan inspirador como te gustaría, es un desafío.

¿Cómo mantener la concentración en clase? 5 consejos

1.Asegúrate de estar hidratado/a y descansado/a.

La mejor manera de asegurarte de que puedes concentrarte en clase no tiene nada que ver con lo que realmente está sucediendo en el aula; se trata de lo que haces antes de ir. Específicamente, se trata de dormir lo suficiente para que no te sientas cansado/a y de tomar suficiente agua para estar hidratado/a. Tener una botella de agua en tu mochila para que puedas tomar una trago cuando tengas sed puede ser de gran ayuda para mantenerte lo suficientemente hidratado. Del mismo modo, si encuentras que tener hambre termina distrayéndote en las lecciones, ten un refrigerio saludable como nueces o similar en tu bolsa para comer rápidamente entre clases.
Puede resultar sorprendente cuánto puede afectar nuestra capacidad de concentración el cuidar las necesidades de nuestro cuerpo.

2. Elimina distracciones

Cuando pierdes la concentración en clase, ¿qué terminas haciendo en su lugar? ¿Intentas echar un vistazo al teléfono para ver qué está sucediendo en las redes sociales? ¿Charlas con tus amigos? ¿Te encuentras mirando por la ventana?
Sea lo que sea, lo más probable es que sea una fuente de distracción para ti y deberías intentar eliminarlo. Eso puede significar sentarse en primera fila, donde será menos probable que te salgas con la tuya al revisar el teléfono ya que estarás más cerca del profesor o profesora.
Apagar el teléfono o dejarlo en la mochila también puede ser el truco.

3. Participa en la discusión

Haz que se escuchen tus pensamientos.
Si no eres naturalmente el tipo de persona que habla en clase, ahora es el momento de cambiar eso. En lugar de sentarte pasivamente mientras otras personas hablan, asegurarte de participar en la discusión en clase es una buena manera de seguir concentrándote, ya que deberás pensar en el tema en cuestión, lo que otras personas están diciendo y cómo podrías responder a eso.
Eso no quiere decir que debas pasar toda la clase haciendo preguntas incesantes. Hablar una o dos veces durante el curso de una discusión es suficiente. Si tienes un punto en particular que te gustaría hacer, es una buena idea decirlo desde el principio, mientras el resto de la clase todavía se está calentando y antes de que alguien más lo diga primero.

4. Toma notas detalladas

Tomar notas te obliga a digerir lo que te dicen.
Si ya conoces el tema, o sientes que mucho de lo que se dice es obvio o está duplicado en el libro de texto, puedes pensar que no necesitas tomarte la molestia de tomar notas. Y bien puede ser cierto que tomar notas no hará ninguna diferencia en tu revisión de esta clase. Pero si no estás tomando notas, entonces solo estás escuchando pasivamente lo que se dice, y eso hace que sea mucho más difícil mantenerse concentrado.
Hacer notas detalladas te obliga a concentrarte en lo que se dice en el aula, procesarlo y luego escribirlo en una forma digerible. No solo significa que realmente prestas atención, sino que también es más probable que recuerdes lo que se ha dicho como resultado.

5. Encuentra una fuente de motivación

Algunas de las clases más difíciles de concentrarse son aquellas en las que ya has decidido que la clase no te importa demasiado. Tal vez sea una asignatura que piensas dejar al final del año, que no tiene ningún impacto en tu calificación final o que sabes que no te ayudará en la carrera que elegiste. Puede ser fácil entrar desmotivado al aula y desconectar durante una hora. Pero no es lo que debes hacer.
Con temas en los que no ves el sentido de intentarlo, haz todo lo posible para encontrar una fuente de motivación. Eso podría significar tener algo de fe en que el sistema educativo no requeriría que dieses esta asignatura si no tuviera algún valor, incluso solo para ampliar los horizontes.


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